Cómo consultar la situación crediticia de una persona en el BCRA
La Central de Deudores del Banco Central es pública y gratuita: con el CUIT o CUIL de alguien se ve qué deudas le informan los bancos y las financieras, y en qué situación están. Lo difícil no es consultarla, es leerla bien.
Qué se necesita
El CUIT, CUIL o CDI de la persona o empresa. El BCRA no busca por nombre ni por DNI. Si sólo se tiene el DNI, hay que averiguar antes el CUIL: en muchos casos se obtiene de un recibo de sueldo, una factura o un contrato anterior. Buscala lo resuelve cuando algún padrón público devuelve la relación DNI–CUIL.
Qué se ve en la consulta
Para el último período informado, una fila por entidad con:
- Situación: de 1 (normal) a 6 (irrecuperable por disposición técnica).
- Monto: en miles de pesos. «12» significa 12.000 pesos.
- Días de atraso, cuando la entidad los informa.
- Marcas: refinanciación, recategorización obligatoria, situación jurídica (concurso o quiebra), proceso judicial, revisión.
Qué significa cada situación
La clasificación la fija el BCRA en sus normas sobre clasificación de deudores. Para consumo y vivienda, con atrasos como referencia:
- 1 · Normal: paga al día o con atraso menor a 31 días.
- 2 · Riesgo bajo: atraso de 31 a 90 días.
- 3 · Riesgo medio: atraso de 91 a 180 días.
- 4 · Riesgo alto: atraso de 181 días a un año.
- 5 · Irrecuperable: más de un año, o deudor en concurso o quiebra.
- 6 · Irrecuperable por disposición técnica: deudas con entidades liquidadas o irregulares.
Cómo leerla sin equivocarse
Situación 1 no es «no debe nada»: es «paga al día». Alguien con préstamos altos y todo en 1 debe mucho y cumple. Al revés, una situación 2 con un monto chico puede ser una tarjeta olvidada.
El dato llega con demora: las entidades informan a mes vencido y el BCRA publica después. Lo que se ve hoy suele tener uno o dos meses de antigüedad. Por eso conviene mirar también el historial de 24 meses, que muestra la tendencia.
No están las deudas fuera del sistema financiero: alquileres, expensas, servicios, préstamos entre particulares ni deudas comerciales. Para eso hay que mirar otras fuentes: cheques rechazados, edictos judiciales, registros de morosos.